Cómo he llegado hasta aquí (parte 1/4)
Bueno, esta primera entrada post-introductoria la voy a dedicar a explicar mi situación actual, únicamente en lo relacionado a la transición, y cómo he llegado aquí. Me refiero a mí siempre en femenino, aunque hasta hace muy poco lo hubiese hecho en masculino. Pero quiero expresarme desde ya tal y como me siento, incluso hacia referencias al pasado; dejando el otro género para momentos puntuales si lo viese necesario con fines meramente aclaratorios.
Nací hace 22 años con un cuerpo de chico, como cualquier chico normal y corriente. Mis padres, durante mis primeros meses e incluso ya con algún año de vida, me vestían a veces de niña, y me sacaban fotos y grababan en vídeo para inmortalizar aquello. Dicen ambos que de bebé parecía físicamente una niña en muchos aspectos, y ello les dio la idea. Recuerdo que de pequeña no me agradaba saber que eso era así, que me vistieran de mi entonces género contrario. No me gustaba nada tampoco ver esas fotos. Hoy en día tengo la mente bastante en blanco respecto a eso.
Gracias por dedicarme tu tiempo.
Nací hace 22 años con un cuerpo de chico, como cualquier chico normal y corriente. Mis padres, durante mis primeros meses e incluso ya con algún año de vida, me vestían a veces de niña, y me sacaban fotos y grababan en vídeo para inmortalizar aquello. Dicen ambos que de bebé parecía físicamente una niña en muchos aspectos, y ello les dio la idea. Recuerdo que de pequeña no me agradaba saber que eso era así, que me vistieran de mi entonces género contrario. No me gustaba nada tampoco ver esas fotos. Hoy en día tengo la mente bastante en blanco respecto a eso.
Durante mi infancia no ocurrió nada fuera de lo normal respecto a esto para un niño menor de doce años. La típica pandilla en el colegio, chicas por un lado, chicos por otro, peleas entre ambos, etc. Y yo tampoco me había planteado nada sobre esto por aquel entonces. No notaba nada extraño en mí. Ni siquiera había oído nada acerca de personas trans. Nada.
Sólo hay una cosa, aunque no sé si está relacionada o no con esto, que recuerdo de aquella época. Y es que, desde que apareció por mi mente la idea de no todas las chicas tienen el pelo largo y que no todos los chicos tienen el pelo corto, siempre deseé tenerlo largo. Aunque me topé con la frontal oposición de mi madre, que es quien me ha criado principalmente debido al divorcio de mis padres.
Sólo hay una cosa, aunque no sé si está relacionada o no con esto, que recuerdo de aquella época. Y es que, desde que apareció por mi mente la idea de no todas las chicas tienen el pelo largo y que no todos los chicos tienen el pelo corto, siempre deseé tenerlo largo. Aunque me topé con la frontal oposición de mi madre, que es quien me ha criado principalmente debido al divorcio de mis padres.
No recuerdo el origen de querer llevar el pelo largo, si era parecerme a algo o a alguien, pura estética... ni idea. Pero sé que ha sido algo constante en mí hasta que he podido dejármelo crecer como he querido.
Llego al instituto. Paso de, en junio de 2008 no saber nada sobre identidad de género, identidad sexual o sexo en sí; a, en septiembre, seguir sin saber nada sobre las dos primeras cosas (ni siquiera su mera existencia), pero de la tercera lo que pude sacar de un libro que me dio mi madre, al estar empezando la pubertad. Mirar ese libro por mi cuenta ese verano fue mi educación sexual durante los años siguientes. Doce años recién cumplidos tenía.
En el instituto, conocí personas nuevas y descubrí mundos nuevos. Fueron las primeras veces que me sentí atraída por una persona. Siempre por chicas, sea dicho. Y aquí llega el primer hecho digno de mención, y con total seguridad uno de los más trascendentales.
A principios de cuarto de E.S.O. hicimos un viaje a Francia de una semana con el instituto. En el viaje, me hice muy amiga de Mafu, una chica que tenía su propio grupo de amigas. Tras volver del viaje, conocí a las demás y me hice amiga de ellas. Sin embargo (y omitiendo datos importantes pero que no tienen que ver con esto) había un problema.
Era un grupo casi totalmente formado por chicas (sin incluirme yo como chica). Especialmente a una edad como esa (14/15 años) es muy difícil entrar "del todo" en un grupo mayoritario de chicas siendo un chico. Y eso fue lo que me pasó; aunque reconozco que en gran medida eran movidas mías de cabeza, me empecé a sentir cada vez más apartada del grupo. No se hablaban de los mismos temas estando yo que sin estar, y en muchas ocasiones quedaban por su cuenta sin avisar a los pocos chicos del grupo.
No critico esa forma de actuar. A diferencia de entonces, movida por el malestar, ahora, desde una perspectiva mil veces más fría y madura, la entiendo. Sin embargo, todo aquello tuvo una consecuencia en mí. Mis pensamientos al sentirme así no eran del estilo "soy uno más, tendrían que incluirme" o "no entiendo por qué me apartan de esa manera, no soy tan diferente". En efecto, sabía y entendía los porqués: yo era un chico y ellas no. Mis deseos pasaron muy rápido de "quisiera sentirme más incluido en el grupo" a "quisiera ser como ellas, una más, una chica".
Puede parecer extraño, pero es el recuerdo más antiguo que tengo de un pensamiento mío de querer ser una chica. Pero es que no acababa ahí. No era sólo por pertenencia al grupo (sería ridículo desde cierto punto de vista que fuese el único motivo) sino que iba más allá: "Quisiera sentirme así, como ellas. Comportarme como ellas. Hacer lo que ellas, no lo que nosotros. Me sentiría mejor así".
Puede parecer extraño, pero es el recuerdo más antiguo que tengo de un pensamiento mío de querer ser una chica. Pero es que no acababa ahí. No era sólo por pertenencia al grupo (sería ridículo desde cierto punto de vista que fuese el único motivo) sino que iba más allá: "Quisiera sentirme así, como ellas. Comportarme como ellas. Hacer lo que ellas, no lo que nosotros. Me sentiría mejor así".
Y a esas conclusiones llegaba analizando mi mente de quinceañera y exprimiendo pensamientos y sensaciones inexplicables con palabras (si alguna persona trans lee esto, probablemente sepa a lo que me refiero; es lo difícil que es explicar por qué te sientes de tal manera o por qué X cosas te llevan a querer ser de una manera concreta, asociada al género opuesto al tuyo que te vino "asignado").
Lo pasé fatal en aquellos momentos. Era como sentirme encerrada en una jaula que era mi cuerpo, del que no podía salir, y en caso de poder no sabía cómo. Sentía que quería ser una chica, a casi cualquier precio. Nunca me había sentido tan mal hasta entonces. Atrapada en mi propio cuerpo. No sabía todavía (¡15 años tenía nada menos!) de las personas trans, no sabía que un cambio de género o de sexo podía ser posible. Para mí esa posibilidad no existía, de forma que me sentía en una cadena perpetua de por vida. Puede sonar exagerado, pero para las pocas personas en el mundo que pueden llegar a experimentar una sensación así, no lo es en absoluto y saben bien a lo que me refiero. En ocasiones ha sido motivo de suicidio, especialmente en épocas pasadas donde la transexualidad no tenía la visibilidad que tiene hoy y estaba mucho peor vista. Me recuerdo llorando por las noches a las tantas de la madrugada, dando vueltas en la cama, sin saber qué hacer, qué pensar, nada. Y estaba a años luz de atreverme a hablarlo con absolutamente nadie. Fue horrible.
Con el paso del tiempo, por suerte teniendo todo eso en cuenta, tenía otros problemas que hicieron que aquél perdiese importancia respecto a los demás (no lo de mi identidad, sino lo de sentirme excluida de mi grupo), lo que hizo que mi agobio disminuyera muchísimo, hasta el punto de poder estar más o menos bien, y con el tiempo, casi llegar a olvidarme de aquello. Se quedaría para mi recuerdo como una mera anécdota de un mal momento puntual (jajajaja Yeray, ¡qué ilusa eres!).
Bueno, voy a hacer una pausa. Mañana he quedado con un orientador del colectivo LGTB de Cartagena con el que llevo más de una semana queriendo quedar, para que me dé orientación diversa. También hablaré de todo ello por aquí. Pero de momento la parte 2 de esta entrada la dejo para mañana, o máximo pasado mañana si no me diera tiempo.
Bueno, voy a hacer una pausa. Mañana he quedado con un orientador del colectivo LGTB de Cartagena con el que llevo más de una semana queriendo quedar, para que me dé orientación diversa. También hablaré de todo ello por aquí. Pero de momento la parte 2 de esta entrada la dejo para mañana, o máximo pasado mañana si no me diera tiempo.
Gracias por dedicarme tu tiempo.
Buen principio. Estoy ansioso por leer más. Sigue asi preciosa
ResponderEliminar