Mi situación actual (primeros días de 2019)

Buenos días. Quiero dedicar un rato a escribir un poco sobre cómo estoy ahora mismo, qué pienso y cuál es mi situación, habiendo explicado ya extensamente cómo he llegado a ella.



Como ya he explicado, todavía estoy en fases iniciales de la transición. Tengo claro y estoy decidida y determinada a ella, pero todavía no he "salido del armario". Lo saben todas las personas de mi entorno más cercano y en su mayoría del no tan cercano. Esta tarde al final probablemente no haya entrenamiento de jugger, el cual iba a aprovechar para empezar a visibilizarme de cara al resto de mi equipo principalmente, y a la comunidad. Pero parece que no va a poder ser.



Otra cosa es el tema familiar. En mi familia nadie sabe nada de mi orientación sexual, aunque quizá haya quien se intuya algo, y mucho menos de mi identidad de género. Al menos en mi familia más directa, el tema LGTB es... otro mundo. Más bien, como si fuera de otro mundo. No es que sean la típica familia retrógrada que vive en el siglo XIX, no. Pero dejan cosas que desear en cuanto a tolerancia y apertura de mente, muy especialmente en el tema trans. Y es algo que me preocupa, principalmente en mi hermano menor Adrián.


El otro día salió el tema y les tanteé el terreno para ver qué pensaban mi madre y mi hermano del asunto trans. Y bueno, las respuestas no fueron muy amigables. No es que lo vean una enfermedad, trastorno o algo así, pero sí que para ellos es algo totalmente de otro mundo, y sobre todo algo malo se mire por donde se mire.

Como he dicho, a lo mejor se intuyen algo de mi orientación sexual, pero siendo como son soy capaz de llevar un novio a casa y no decirme nada ni preguntarme acerca de ella, y en eso nadie en mi familia es una excepción; esas cosas son muy tabú, y odio eso aunque lo asumo. Pero que pasen de no conocer a nadie, al menos no tener trato con nadie, transgénero o transexual a tener a un familiar de primer orden que va a iniciar la transición tiene que ser un "golpe duro", y eso puedo entenderlo. Yo nunca he visto la transexualidad como lo ven ellos. Pero no la veía antes como la veo ahora, desde dentro. Es cierto que es prácticamente imposible llegar a entender las motivaciones que llevan a una persona a iniciar la transición sin llegar a vivirlo. Esas sensaciones son casi inimaginables sin vivirlas en las propias carnes. Si a eso sumamos que para mi familia es algo que vale, está ahí, pero es muy ajeno a ellos y nunca le han dedicado 5 minutos a reflexionar sobre ello... Va a ser duro para ellos y para mí.

Alberto, el chico del colectivo con el que quedé para orientarme, me dijo que probablemente las primeras sensaciones de mi madre serían de haber perdido a un hijo y de haber ganado a una hija. Pero que al principio primaría el haber perdido a su hijo primogénito. Es decir, no el que simplemente había tenido siempre una hija mayor en vez de un hijo, no que era la misma persona, sino que se cambiaba una por otra. Una muere o desaparece, y de la nada surge la otra que la sustituye sin más. Y aunque no soy madre, puedo llegar a entender ese pensamiento aplicado a otra persona que no tenga relación paternofilial conmigo. No debe ser fácil para una madre que no entiende lo que es eso, y que probablemente en el fondo nunca llegue a entenderlo, al menos no las motivaciones que me llevan a ello, asimilar algo así. Además, mi madre está harta de mis cambios, porque no los termina de asumir, y este sería la cúspide de cualquier pirámide.

Espero que no lo pase mal mucho tiempo, porque ya asumo que al principio lo hará. se agobiará, no lo entenderá, incluso pensará que estoy de coña. Y me preocupa porque aunque discutamos bastante a menudo por desgracia, es mi madre y la quiero mucho y le debo muchas cosas, por malos momentos que hayamos tenido.



Mi hermano ya es otro cantar. Mi hermano sí tiene cierta transfobia, bueno, cierta fobia a todo lo LGTB y a su visibilidad. Adri, no tienes que llegar a odiar a los homo, bi y transexuales para tenerles fobia, hay pasos anteriores que ya convierten a una persona en intolerante y homo/bi/tránsfoba. Pero no voy a detenerme en explicar eso.

Mi hermano y yo, muchos lo sabéis, no tenemos una relación normal de hermanos (yo no tengo una relación normal con ningún familiar directo mío, y él no es excepción). No somos dos hermanos cercanos ni física ni psicológicamente, nos distanciamos mucho durante la adolescencia, aun llevándonos poco más de dos años de edad. Cuando me fui a estudiar a Cartagena, el verle cada vez menos hizo que nuestra relación mejorase, unido a la vuelta al jugger de ambos, probablemente por el efecto rebajador de tensión que da la distancia física. Sin embargo, conforme hemos ido creciendo, él se fue a vivir a Barcelona al empezar la universidad, viéndonos cada vez menos desde entonces. Nuestra convivencia no ha sido fácil nunca, unas veces por él, y otras, lo reconozco, por mí. Y es que somos personas sumamente diferentes y es algo que se aprecia a simple vista, y más cuanto más nos conoce alguien a cada uno. Sin ahondar en detalles, esas diferencias de personalidad y moral nos distancia muchísimo y no creo que tengamos nunca una relación de hermanos mínimamente estándar. Aunque no todo es malo, hoy día tenemos momentos buenos, aunque ahora se acerca algo que no sé cómo puede cambiar las cosas al menos a corto o medio plazo: que asimile mi transición.


Soy el único hermano que tiene. El resto son hermanas. Yo, que he sido su hermano mayor desde que nació, ahora paso a ser su hermana mayor, y no sé cómo le puede afectar, aunque sea algo muy simple. Es lo mismo que con mi madre: no me voy y viene otra persona. Soy Yeray, la chica de siempre, visibilizada como soy realmente.

La distancia que tenemos puede ser buena en este caso. Nos vemos con suerte cada dos o tres meses, principalmente en los torneos nacionales de jugger. No tenemos que convivir apenas, y el no tener que convivir con su hermana mayor a diario ni de lejos puede que alivie la "presión" que puede que tenga tras contarle todo y mientras lo asimila.

Por otro lado está Alba, mi hermana por parte de madre que tiene sólo 11 años. Ella espero y confío que lo entienda todo mucho mejor y más rápido, ya que aún su mente es un libro en blanco sobre sexualidad e identidad de género, así que es quien menos me preocupa de cara a esto. El resto de mi familia (padrastro, tíos, primos, abuelos... no me preocupan tanto). Y luego está mi padre, a quien no he mencionado. Y es que no me preocupa lo más mínimo (aquí viene la parte de la entrada donde muestro mi lado más despreocupado, contemplad). De hecho no tengo la menor intención de decírselo yo misma ni tratar con él el asunto. Mi relación con él es tan escasa y mis pensamientos sobre él tan negativos que es la última persona en la que pienso para esto. Y si he hablado algo mal de mi hermano en cuanto a mentalidad abierta antes de cara al mundo LGTB, mi hermano es por así decirlo la versión beta de mi padre. Mi padre tiene bastantes más prejuicios aunque vaya muy de liberal. Pero bueno, no me apetece ponerme a despotricar de él porque no es el fin de la entrada. Sólo quería decir de él lo que acabo de decir.




La otra cara de la moneda es, no ya mi mecanismo de defensa, sino mi relación especial con mi familia. De momento todo lo que he encontrado en las personas a las que le he hablado de esto, que son amistades, han sido apoyos. En mi familia no creo encontrar oposición, del ámbito de "no me parece bien" o "vas a arruinarte la vida". No creo que lleguen a tanto, pero sí que es donde seguro que voy a encontrar mis primeros obstáculos. Sé que me tengo que armar de paciencia, más probablemente que nunca de cara a mi familia, que además tienen un don que no tiene nadie para hacerme perder los nervios con mucha facilidad. Pero aun así daré todo mi esfuerzo.

Esto no significa que esté dispuesta a aguantar ninguna gilipollez. Soy una persona bastante alejada a nivel social de su familia directa, en relación a una "media", no que no hable nunca con ellos. Y eso me viene bien de cara a esto. Tendré que aguantar preguntas de todo tipo, explicar multitud de conceptos, como que la identidad de género y la sexual no tienen absolutamente nada que ver o que el hecho de querer ser mujer no implica tener que operarme todo o nada ni hacerlo todo deprisa y corriendo, que el género no es algo polarizado (hombre/mujer) como está implantado en la sociedad. Hay personas intersexuales, hay chicas más masculinas que otras, hay chicos más femeninos que otros, tanto en gustos, estética, personalidad... Al final todo son construcciones sociales, y esa es mi forma de verlo. Y como son construcciones de un mundo del que no puedo escapar, puesta a elegir, escojo que ese mundo me identifique dentro de mi "estándar" o género auténtico que es el femenino.

No estoy dispuesta a aguantar ninguna humillación ni ningún comentario machista o tránsfobo de nadie, venga de quien venga. A quien no le guste, puerta. Suena radical, pero ante pensamientos extremistas se dan respuestas extremas. No quiere decir que si me ofendo mucho por alguien no vaya a hablarle más en la vida, pero al menos un tiempo dejaremos de tener contacto. Empieza una fase muy complicada de mi vida, aunque sea bonita, y no pienso permitir que nada ni nadie me la haga pasar peor de lo estrictamente necesario. Y ante cosas así es cuando me considero una persona extremadamente fría, es un lado de mí que casi nunca he manifestado y que contrasta con los demás, pero sé ser fría y no tener escrúpulos cuando me siento atacada totalmente sin justificación, y lo que menos me importa es quién sea la otra persona, entre otras cosas porque cuanto más cercana sea a mí menos justificación tiene para hacerme sentir así. No aplico esto a cualquier nimiedad, tiene evidentemente que ser algo grave. Puedo ser fría, radical y tengo mucho temperamento y lo domino bastante bien; no estoy loca.



En resumen, puede pasar casi de todo. El fin de semana del 12/13 estaré en Murcia con mi madre y se lo contaré individualmente a ella, y después a los demás. A mi hermano me tocará hacerlo vía telemática al estar en Barcelona y no volver a vernos hasta el nacional de jugger de finales de febrero. Sin embargo, desde ayer me estoy planteando contárselo primero a él, y no sé qué hacer, la verdad.

Comentarios

  1. Yo creo que en la cuestión de a quien decírselo primero debes pensar en quien,una vez que haya aceptado la situación,puede servirte realmente de apoyo cuando se lo digas a más gente y quién puede llegar a servirte más de apoyo a ti misma durante la transicion

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    1. Muchas gracias. Realmente si se lo dijera a ella primero, a él se lo diría casi inmediatamente después, pero si fuera al revés a él se lo puedo decir cuando sea pero para decírselo a mi madre en persona tengo que esperar una semana de momento. Aun así no creo que me caliente mucho la cabeza y se lo diga primero a ella y listo.

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